Tregua y negociación en el Wallmapu: la osada propuesta de justicia y paz

Se ha agudizado el conflicto por causas estructurales e inacción estatal-empresarial: dilación de juicios, uso de ley antiterrorista, persistencia de alta pobreza sobre todo en la costa el Índice de Desarrollo Regional, IDERE, de la Universidad Autónoma 2017, sitúa a la Araucanía lejos en el último lugar con enormes rezagos en todos los indicadores.

El Gobierno promete una Ley de fomento sin acción inmediata, ni tampoco acogió la propuesta de la Comisión para la Descentralización que aprobó unánimemente la idea de Región Plurinacional con estatuto propio, contando con la aprobación de actores importantes de la región, como el Presidente de los consejeros regionales, Marcelo Carrasco, y el académico regionalista Heinrich von Baer, además de su impulsor, el intelectual mapuche José Marimán.

Es más, el duopolio derecha-Nueva Mayoría hizo una maldad mayor al eliminar los partidos en una región (se había creado el Wallmapuwen en Temuco) al retrotraer en la discusión de financiamiento de los partidos lo obrado por la Presidenta quien había permitido en la negociación por el cambio al binominal   con comité independientes: se les volvió a exigir como la dictadura tres regiones contiguas y endurecieron a tres diputados y porcentajes contiguos para poder sobrevivir. Lo anterior cerró una ventana de mayor representación política a segmentos relevantes del movimiento mapuche.

En lo económico-social se da la ecuación perfecta del escándalo de la expoliación histórica: Celulosa Arauco se encamina a ser la principal empresa celulosa del mundo con cientos de millones de dólares invertidos en Sudamérica mientras campea el rezago estructural en los territorios donde no paga impuesto alguno ni siquiera predial a los empobrecidos municipios. Eso se llama: conflicto subsidiado por el Estado y sin corresponsabilidad empresarial que acumulan por despojo histórico que pervive.

La idea de Fondo de Convergencia Regional con el pago de renta por recursos naturales de mineras, forestales, eléctricas y portuarias estuvo en el programa y aún se puede institucionalizar (por lo aspectos positivos de pilotajes de rezago en Coquimbo, Maule y Bio-Bío, aunque no incluyeron a la Araucanía).

LLaitul debe estar liberado y los comuneros amnistiados para cambiar el escenario hacia una negociación donde esté el Gobierno y las forestales que se escudan en la capacidad represiva estatal. Deben estar los diversos actores de las visiones plurales y complementarias de los mapuche (comunalistas, identitarios, nacionalistas). Conocemos a actores claves: Asociación de Alcaldes Mapuche, Consejo de Todas Las Tierras, Movimiento Wallmapuwen, Identidad Lafkenche, CAM.

Esta idea de pasar del diálogo a la negociación, a propósito de una exhortación dominical del Papa Francisco que llamó “a la santidad de negociar”, la ha impulsado la Comisión Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal, la cual en un documento configurado por laicos y laicas plurales hace el diagnóstico histórico en su documento  “Atreverse por la paz: negociar sin miedo por una Región Wallmapu Plurinacional”

LLaitul debe estar liberado y los comuneros amnistiados para cambiar el escenario hacia una negociación donde esté el Gobierno y las forestales que se escudan en la capacidad represiva estatal. Deben estar los diversos actores de las visiones plurales y complementarias de los mapuche (comunalistas, identitarios, nacionalistas).

“La militarización del conflicto no ha sido solución a la contienda de sectores mapuche significativos con el Estado chileno, grandes agricultores y empresas forestales”. La propia Iglesia lo advirtió hace más de una década, como sintetizó el entonces Obispo de Temuco, Mons. Manuel Camilo Vial: “Con la vuelta de la democracia y el pacto de Nueva Imperial, se impulsó un positivo proceso.

La Nueva Ley Indígena marcó un hito, sin embargo, al no contener herramientas para defender a los indígenas frente a los macro proyectos que comenzaron a vulnerar sus derechos, condujo a un progresivo quiebre del diálogo entre comunidades indígenas y Gobierno (1997-2000)”. Otro factor fue la implementación de la Reforma Procesal Penal en Chile (2000), cuya puesta en marcha en la Araucanía y la aplicación de la ley Antiterrorista llevó a la Iglesia a adoptar una posición crítica frente a la criminalización de las demandas indígenas (Carta de los Obispos del Sur, 2001).

La solución política más convergente que se infiere de las propias demandas y propuesta de sus principales organizaciones, intelectuales y líderes, la que debe pactarse con ellos en su diversidad de acuerdo a un proceso de consulta vinculante de acuerdo al Convenio 169 parece tener estos pasos desde una visión doblemente triangular de dimensiones complementarias: a) política, económica, cultural (religiosa y lingüística), y b) nacional constitucional, regional autonomista y comunitarista-local:

– Tregua tras gesto de liberación de presos del conflicto.

– Institucionalización de la mesa de diálogo que presidió el Obispo Vargas como un proceso formal de negociación con la presencia de veedores internacionales.

– Compromiso de la Presidenta de incluir la declaración de Chile plurinacional en su propuesta de Constitución.

– Comisión tripartita para el asunto tierras (Estado, grandes empresas, mapuche) con un año de plazo para su informe y cuantificación.

– Apoyo a la propuesta consensuada por la Comisión Presidencial para la Descentralización en septiembre del 2014 en favor de una región plurinacional con estatuto de autonomía para la Araucanía, que implica representación de los mapuche, debate de nombre de la misma hacia Wallmapu y posibilidad de que comunas vecinas de mayoría mapuche en referéndum se incorporen.

– Reconocimiento de lof como poder local legal y con potestades en cuando formas de municipios comunitarios.

– Macro Plan de Convergencia y Desarrollo Territorial Mapuche de diez años para colocar a la Araucanía en la media de las regiones en los principales indicadores.

– Reconocimiento del mapudungun, la religiosidad mapuche y su mito de la creación, Wentripantu y el Küme Mongen (buen vivir) como idioma, culto, fiestas y valores del Chile plurinacional.

por ESTEBAN VALENZUELA

Fuente: El Mostrador

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