La realidad es parte sustancial de la política

El Partido Por la Democracia y el Socialista, al vetar los avances descentralizadores y no concentrar la agenda de reformas con resultados “aquí y ahora” cometen un grave error político. Infectados de futurología conjetural sobre el porvenir, solo buscan la supervivencia de feudos parlamentarios.

En todas las culturas se critica el vivir solo en conjeturas sobre el futuro, y no “ver, juzgar y actuar” también sobre el presente, como lo hace el cristianismo social, o aconseja Nicolás Maquiavelo en el “El Príncipe”. No pensar tanto en el futuro, dice el escriba florentino, porque nadie controla las variables y las derivadas de lo que viene, siendo clave actuar para disminuir esos riesgos y avanzar en el “tiempo presente”.

Se cuenta en las “Ocho Manzanas” del llamado centro cívico de nuestra capital que el boicot a la elección de gobernadores tiene varias vertientes del “mal del futuro”: a.-los que de verdad creen como mateos del curso (caso Carlos Montes) que hay que rediscutirlo todo; b.- los que no ven que están ad portas de perder el poder y creen que seguirán con sus redes neoclientelares; c.- los que apuestan al eterno “derrumbe” de los “otros”; d.- los que creen que la Fiscalía por fin investigará en serio a Piñera; e.- los que apuestan a que en “reflujo” ellos volverán en cuatro años en gloria y majestad (algo así como escatología política); f.- los que simplemente quieren dejar la democratización regional para el 2020-21 si es que a ellos se les deja ser candidatos (sobre todo, senadores de regiones pares); g.- los que siguen un gurú simplificador que anuncia que en cuatro años más ya no serán necesarios los gobiernos regionales y nos gobernarán redes sociales con preferencias de políticas por wasap; j.- los que “juran” que el Frente Amplio y la Federación Regionalista Verde tendrán un fiasco parlamentario y “ellos” volverán a ser la izquierda “factible”.

Demasiado pensamiento alegre, pero sin fundamento en la realidad.

Banalidad del tiempo, corrupción programática, locura del poder encapsulado, puro “mal de futuro”. Se recomienda leer el Manual de Autoayuda del alemán Eckhart Tolle, best seller mundial hace ya dos décadas, con su libro el “Poder del Ahora”. Algunas frases como muestra que son aplicable a la vida política: “Pasamos tanto tiempo preocupados por el futuro que se nos olvida lo que tenemos. Dime, ¿cuántas horas has pasado hoy pensando en el futuro? Puede ser un futuro más o menos seguro o totalmente incierto…Después de todo, tu vida actual es el futuro que tanto planeaste un día.”

Las lecciones son evidentes ante un momento histórico de enorme falta de confianza en los partidos:

– Respaldar ahora la descentralización por la que aboga Guillier y mostrar coherencia programática respaldando la elección de gobernadores el 2017. Pocos les creerán si lo dejan para el futuro tras 18 años de prometer estas elecciones (desde 1999). Hay un error en pensar que las personas votan sólo por el futuro, y en la sobrevaloración de la capacidad de “construir relatos” y una buena estrategia de marketing político. Las personas que van a votar (votos “activos” en sistema voluntario) se identifican y le creen a sus representantes por cosas que tienen que ver con su entorno cotidiano. Con acuerdos “amplios” ganarían la mayoría de las regiones de manera practica y con ello la gente, (más allá de la DC que es clave, con el FA, regionalistas verdes, País, progresistas, mapuches por la región plurinacional y actores sociales). Primera lección.

– Segunda, sacar adelante reformas claves ahora como una redirección “consecuente” en el presupuesto con rebaja de dietas parlamentarias y todo alto cargo público, así como eliminar el despilfarro militar, lo que permitiría mejorar las pensiones bajas. Obligar a los empleadores a pagar el 5% adicional a la previsión en un sistema público con un porcentaje solidario eliminando las AFPs en un sistema mixto que permita seguros privados adicionales para el que quiera (el APV que es voluntario). También se espera ampliar coberturas en salud, sacar la educación pública de los municipios que lo hacen mal y no dan abasto por la vía de reinventar las direcciones provinciales de educación como los primeros servicios públicos en educación sin perder aporte municipal en apoyo a infraestructura y logística para las escuelas (como lo hace Francia). Otro ámbito directo es transferir CORFO, SERVIU e INDAP al sistema regional con tareas urgentes como las 15 empresas públicas de transporte con gobernanza multinivel que apure los planes de movilidad y buen uso de la ley compensatoria de transporte, y los planes de apoyo estructural a las zonas agrarias rezagadas donde se concentra la pobreza y la desigualdad en el centro sur del país. También hay tiempo para acelerar el plan nacional de mejora térmica de las viviendas para disminuir la contaminación y activar industrias locales, así como para mejorar el proyecto de hacer del agua un bien público con gestión plural en base a los derechos de las comunidades, regantes que no especulen ni revendan y la gestión territorial de las cuencas.

-Tercera, reconocer que nadie gobernará sólo y se requieren fórmulas de compromisos, dejar las soberbias de lado e implantar de facto un sistema semipresidencial en que la negociación de agenda programática y ministerios es clave para pre-figurar la segunda vuelta. El Bloque por los cambios o mayoría transformadora que reivindique la superación del modelo neoliberal centralista y sea capaz de tener foco, sin sobre institucionalización burocrática en la implementación de las reformas ni captura por el grupos económicos que mantienen formas de evasión/elusión impidiendo una mayor tributación.

Ya no hay “coaliciones predestinadas” a gobernar, es un espejismo, como bien lo explica Carlos Hunneuss ante la decisión legítima de la Democracia Cristiana de presentarse a primera vuelta con una candidata y un programa que aporta a esta suerte de “convergencia transformadora”. Goic ha dicho descentralización “ahora” y no más AFP. Desde el regionalismo verde y el FA hay diversas propuestas para mejorar la productividad y activar la economía con nodos emprendedores territoriales, reinversión de renta por recursos, incluyendo sistemas mixtos para activar mega infraestructuras viales para aumentar la competitividad estructural, la interconnexión continental e interna.

El fin de año se construye ahora, es el presente de la consecuencia en las votaciones de un semestre crítico en el Congreso, momento presente de sano pragmatismo, austeridad de las élites, articulación y la focalización, dejando a un lado la imaginería futurista, el interés corporativo y los lujos de la burguesía fiscal, que se cree destinada a gobernar en todo tiempo, abusando del reloj racional y emocional de una nación.

Por ESTEBAN VALENZUELA

Fuente El Mostrador

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