¿Un Perú a la chilena?

“Siendo Perú un país tan inequitativo como Chile, y siendo la desigualdad ‘el’ tema internacional del momento, no hacerse cargo de los desafíos que ya identificó Chile es más para preocuparse que para sacar cuentas alegres. Los empresarios más visionarios en Chile debieran tomar nota de ello también”.

Por Guillermo Larraín

Un editorial de El Comercio de Lima del 17 de marzo se titulaba “¿Un Chile a la europea?”, donde se alaba la estrategia chilena basada en libertad económica que estaría en riesgo por las reformas en curso. Existiría la “posibilidad de que la economía chilena termine europeizándose (…) que se adelgace la libertad económica con la finalidad de alimentar a un Estado de bienestar más nutrido”, y concluye dos cosas. Por un lado, llama a los peruanos a estar preparados para ver más políticos prometiendo una mejor repartición de la torta y, por otro, que Perú debe tomar el liderazgo económico de la región que Chile probablemente abandonaría. En Chile algunos empresarios —al opinar sobre la reforma tributaria— han señalado ideas parecidas: que el principal ganador de las reformas chilenas sería paradójicamente Perú.

Desde hace años —posiblemente desde que adoptó las AFP—, son muchas las reformas que Perú ha implementado basadas en la experiencia chilena. Dicha estrategia ha sido seguida con persistencia por todos los gobiernos. Los resultados son predeciblemente similares a los de Chile: alto crecimiento, alta desigualdad del ingreso, crecientes problemas medioambientales y tensión social en algunas zonas.

Según el Banco Mundial, Perú tiene un PIB cercano a US$ 7.000 per cápita. Es razonable pensar que gracias a la “convergencia” (es decir, acercarse a las mejores prácticas productivas o “frontera productiva”) tiene potencialmente un período de crecimiento importante. Chile más que duplica a Perú en ingreso per cápita y está por lo tanto más cerca de la frontera productiva. Perú, sin hacer gran cosa, puede crecer todavía por varios años. Para crecer lo mismo, Chile debe hacer reformas en áreas que hoy no son restrictivas para Perú.

La principal barrera al desarrollo de Chile es la calidad de su educación y como en todos los países desarrollados —incluyendo Estados Unidos— eso significa más y mejor educación pública, la que a su vez requiere financiamiento, de donde se deduce la necesidad de aumentar los impuestos.

Como el tema educacional no es la principal barrera a la competitividad peruana (ver último párrafo), tampoco puede ser un desafío en Perú aumentar los impuestos. Sin embargo, en el caso de Perú es sólo cuestión de tiempo —en el entendido de que logra seguir avanzando— para que enfrente desafíos similares a los de Chile en los próximos 5 a 10 años.

El Comercio yerra al pensar que en Chile la estrategia actual surgió producto del hambre distributiva de los políticos sin asignarles valor a las necesidades objetivas del país y peso al sentir ciudadano. Responsabilizar de esto a la avidez de ciertos políticos es una salida fácil, pero es no entender el proceso chileno y los riesgos que conlleva un escenario sin reformas. Y si la hipótesis de convergencia algo vale, no entender el proceso chileno impide identificar los riesgos que enfrentará el propio Perú en algún minuto no muy lejano.

La hipótesis de “El Otro Modelo” que escribimos varios autores hace casi un año es que el modelo chileno —y Perú no es muy distinto— es indiferente ante “lo público” mientras que ensalza “lo privado”. Se caracteriza por la creencia de que la operación de mercados levemente regulados resolvería problemas incluso en áreas tradicionalmente de la esfera estatal, como educación, salud, pensiones y vivienda. Lo que se develó en Chile en 2011 (en que hubo una semana en que en torno al 5% del país estuvo movilizado) es que dicha pretensión era ilusoria.

La razón es que la lógica de mercado no es capaz de generar condiciones democráticamente satisfactorias en la distribución de “derechos sociales”. En tales condiciones, el Estado debe tomar un rol más activo.

Pero “lo público” no coincide con lo estatal, aunque requiere políticas específicas. En Chile, en materia educacional se trata terminar con el financiamiento compartido, sistema que, en lugar de promover la igualdad de oportunidades entre los niños, correlaciona positivamente calidad de la educación con ingreso familiar. Esto no se soluciona con educación estatal únicamente, sino con financiamiento para proveedores privados sin fines de lucro. Esto es un modelo “público” en el que puede haber proveedores estatales o privados.

El Comercio habla demasiado gruesamente de “estados de bienestar” y “libertad económica”. Chile está reformando fundamentalmente su educación pública. ¿Disminuye esto la libertad económica? Sirva como referencia que en EE.UU. más del 90% de la matrícula escolar es estatal.

Finalmente, El Comercio yerra dos veces más por omisión analítica. Primero, en 2015 Chile entrará en un proceso de reforma política. Las sociedades occidentales no pueden sino ser plenamente democráticas. La experiencia chilena actual muestra una democracia anémica y decepcionante, lo que en sí mismo conlleva riesgos para la gobernabilidad. Desconozco la fortaleza de la democracia peruana, pero a medida que sube el ingreso, los países deben acomodarse a necesidades democráticas que en niveles bajos de ingreso son poco exigentes.

Segundo, al analizar el Indice de Libertad Económica que menciona El Comercio y varios analistas en Chile, se ve que lo que más distingue a ambos países son dos ítems en los que Chile supera largamente al Perú: resguardo de los derechos de propiedad y corrupción. Estas diferencias no son fáciles de revertir. Así, siguiendo la lógica del editorialista no es evidente que Perú pueda tomar un liderazgo económico regional sólo porque sigue ciegamente la receta chilena antigua. Siendo Perú un país tan inequitativo como Chile, y siendo la desigualdad ‘el’ tema internacional del momento, no hacerse cargo de los desafíos que ya identificó Chile es más para preocuparse que para sacar cuentas alegres. Por su parte, los empresarios más visionarios en Chile debieran tomar nota de ello también.

Fuente: http://opinion.lasegunda.com/redaccion/2014/05/un-peru-a-la-chilena/

Comments are closed.