Ingresos por familia: Iquique es la ciudad que menos crece y Antofagasta es la más rica

Estudio del Ministerio de Desarrollo Social

Los ingresos familiares de los iquiqueños crecieron 10,7% en dos décadas, mientras que el promedio nacional fue 47,7%. Los hogares de las ciudades del extremo sur, como Coyhaique y Punta Arenas, destacan entre los que más aumentaron sus recursos.

Pablo Obregón Castro

IquiqueLa geografía económica de Chile está cambiando. En 1990, los iquiqueños tenían el mayor ingreso por hogar, superando el promedio de Santiago y el de las pujantes ciudades mineras de la Segunda y Tercera Región.

Pero en dos décadas, el panorama cambió. Mientras los ingresos de las familias chilenas crecieron 47,7% en promedio, en Iquique solo se expandieron 10,7%, la tasa más baja entre todas las ciudades del país. Con esto, la capital de la Primera Región cayó al sexto lugar, encendiendo las primeras luces de alerta en una ciudad que -aunque sigue dentro del grupo de las ciudades de altos ingresos- sabe de varios ocasos económicos a lo largo de su historia.

La desaceleración de Iquique es uno de los datos sorpresivos que arroja un estudio realizado por el Ministerio de Desarrollo Social, el que recoge la evolución de los ingresos autónomos -sin considerar los subsidios – de las familias de las veinte principales ciudades del país desde 1990 hasta 2011.

Como contraparte, las ciudades del extremo sur -Coyhaique y Punta Arenas-, que eran relativamente pobres a principios de la década de 1990, hoy se ubican en el grupo de las ciudades más ricas, con ingresos promedio superiores a los $900 mil mensuales.

Según el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, el estudio no solo da cuenta del auge de algunas actividades económicas propias de las distintas ciudades, sino también de los efectos de fenómenos nuevos para el país, como la migración: “En Iquique, la llegada de inmigrantes no calificados ha significado la instalación de familias con bajos ingresos que disminuyen el promedio de los hogares de la ciudad. El 7% de los habitantes de Iquique son extranjeros, mientras que a nivel nacional la cifra no supera el 1,5%”, dice Lavín.

“Iquique ha pasado por muchas caídas, como cuando se acabaron la plata, el guano y el salitre. Ahora tenemos la minería, que es lo que nos mantiene a flote, pero la calidad de vida en esta ciudad sigue siendo pobre. Por una puerta ingresan inmigrantes atraídos por la minería y, por otra, emigran los iquiqueños más calificados”, señala Vittorio Canessa, presidente de la ONG Iquique Ciudadano.

Ciudades duplican su ingreso

Antofagasta expandió 99% sus ingresos familiares, alcanzando un promedio de $1.125.027 mensuales por hogar. Coyhaique, en tanto, creció 129,9%, llegando a los $951 mil por hogar, como consecuencia del turismo, la ganadería y los servicios públicos, cuyos funcionarios reciben derechos de zona.

En contrapartida, la ruralidad sigue siendo sinónimo de pobreza: Osorno y Talca son las dos ciudades más pobres de Chile, con ingresos familiares de $542 mil y $598 mil mensuales.

El caso de Osorno es uno de los que más llamaron la atención en el Gobierno: en 1990, esta ciudad tenía ingresos similares a los de Antofagasta. Dos décadas más tarde, la capital de la Segunda Región duplicó su ingreso, mientras que el ingreso familiar de Osorno prácticamente no ha cambiado.

“Los sueldos de la agricultura tienden a ser más bajos. Los temporeros están ganando más y están entrando al agro las mujeres, lo que mejora el ingreso, pero no es nada comparado con los bonos de la minería”, señala Lavín.

Para el presidente de la CUT de Calama, José Mardones, efectivamente los ingresos en esta ciudad son más altos que en otras zonas, pero los costos de vida también son más elevados. “Por eso estamos pidiendo que Calama se declare zona extrema, tal como ocurre con Punta Arenas y con Aysén”, señala.

Lavín replica que la Nueva Ficha de Protección Social se hará cargo de corregir las distorsiones ocasionadas por los mayores costos de vida que se presentan en algunas ciudades: “Estamos introduciendo el concepto de diferencias regionales de costo de vida. Eso va a hacer que se corrija el efecto de los mayores ingresos, porque probablemente estamos subestimando la pobreza de lugares como Calama o Punta Arenas”.

Agrega que los ingresos no entregan toda la información necesaria para focalizar los subsidios estatales.

Aysén, por ejemplo, es la región que más creció durante 2012, con una expansión económica de 28,4%. Sin embargo, ese mismo año se generó un movimiento social motivado por el aislamiento y los costos de vida.

Fuente: http://diario.elmercurio.com/2013/04/07/economia_y_negocios/enfoques/noticias/e5471449-cabb-455f-a3cb-eb139634f099.htm

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