EL DESAFÍO DE GESTIONAR


En la comuna de Pedro Aguirre Cerda está la fábrica de vestuario técnicocorporativo, ex “ropa de trabajo”, de Pedro Torres, vicepresidente de laAsociación de Microempresarios de la comuna. “El cambio de nombre alproducto es un tema de modernidad y una respuesta a las exigencias delmercado. Hago prendas para distintos tipos de faenas y con diferentestelas, según el clima y la actividad”, dice con orgullo.

Su mercado es la minería, maestranzas, empresas de todo tamaño. “Cuando llega la pega, reúno a mi grupo, que lo tengo bien cohesionado, porqueesta es una actividad que requiere de cierta técnica, además que ahorano se acepta vestuario feo, mal hecho. Esta ropa representa a la empresa,tiene que tener muy buen aspecto. Me ha costado armar el equipo humano, pero lo tengo. Somos 10 personas. Es un buen grupo. Nos afiatamos bien, hay mucha confianza”, dice al describir su emprendimiento.

Su relación con Chile Emprende es muy positiva. “Es una buena alternativapara micro y pequeños empresarios. Cuando uno utiliza bien las herramientasque vienen de estos programas, tiene éxito; y si uno asume la responsabilidad, nos va a servir para seguir avanzando. Ahora, con más recursos, seríanmucho mejores los resultados”, agrega con picardía.

Reconoce que los microempresarios de Santiago Sur no saben mucho deadministración de negocios. “Hacemos bien lo que sabemos hacer, es decirtrabajar, producir. Pero en el tema de la gestión, en cómo negociar, cómoplantearnos ante el cliente, tenemos debilidades. Incluso en tecnología.Le puedo comentar que en nuestro territorio, muchos microempresariosno tienen computador. Es una falla muy grave”.

Formalizar la microempresa

Laura Viejo Valdés, profesora de Estado, diplomada en Desarrollo Económico Territorialy Local, Jefa de Fomento Productivo de la Municipalidad de La Cisterna, está vinculadaa los programas de fomento desde más de una década. “Chile Emprende nació con elespíritu de crear asociatividad entre las instituciones gubernamentales y las privadas,para potenciar la producción y servicios en los territorios, lo que ha funcionado”. Advierteque hay demasiadas microempresas, que dan el 70 por ciento del empleo, que actúandesde la informalidad. “Pero si las organizan y les dan capital de trabajo, bajará la tasade desempleo y los municipios tendrían mayores ingresos”, sostiene.

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